miércoles, 4 de febrero de 2015

Nueva aparición: Viajar es un placer 1B

En primer lugar, quiero agradecer desde estas páginas la buena acogida dispensada por la aparición de la revista. Fue un enorme motivo de satisfacción recibir las primeras felicitaciones desde lugares como Estambul, El Cairo o Nairobi, aparte de las llegadas de nuestro territorio, tanto por parte de los oyentes del programa, como de nuestros amigos del sector turístico.

Está más que demostrado que las nuevas tecnologías facilitan la comunicación inmediata a muchos kilómetros de distancia, que el mundo digital contribuye al contacto mutuo entre las personas, y que cada vez más se hace necesario disponer de plataformas multimedia para dar a conocer de la mejor manera posible nuestro trabajo periodístico, sin tener que renunciar a la calidad.

Sin lugar a dudas la radio es un medio que crea adicción, pero me complace enormemente el poder publicar algunas de las imágenes de mi extenso archivo fotográfico tomadas a lo largo de mis viajes por el mundo. Como he dicho alguna vez, cuando estoy de viaje, lo suelo hacer con  mentalidad de fotógrafo.

Algunas de las personas me han preguntado por qué la revista está divida en tres secciones que aparecen por separado. La respuesta es muy sencilla. Tenía en la cabeza una revista con reportajes variados que se iba a un total de 120 páginas, por lo que llegué a la conclusión que resulta mucho más práctico, lógico e interesante repartirlas en tres secciones que aparecen en meses consecutivos. De este modo, sin renunciar al concepto general de la revista, podemos aportar contenidos mensualmente, lo que contribuye al hábito de lectura a la vez que mantiene la expectación.

Por ello en esta segunda sección correspondiente al mes de febrero presentamos una de las ciudades del Anillo de Oro de Moscú como es Suzdal, recorremos los museos de Narbona, nos alojamos en uno de los campamentos más exclusivos del Delta del Okavango como Jao Camp y rememoramos un viaje en el Desert Express, ferrocarril que recorre el desierto de Namibia.


Espero que los disfruten tanto como yo a la hora de hacer las fotografías.
Román Hereter